Prevención de trastornos musculo esqueléticos

Los transtornos Musculoesqueléticos (TME), son un grupo de enfermedades englobadas dentro de esta denominación, que afectan principalmente al aparato locomotor dentro del cual podemos considerar al sistema óseo y al sistema muscular, pero también afecta indirectamente al sistema nervioso y circulatorio puesto que, muchas veces las inflamaciones producidas presionan los nervios y vasos sanguíneos.

Este grupo de enfermedades, que pueden afectar diversas partes del cuerpo pero principalmente aquellas sometidas a grandes esfuerzos, esfuerzos sostenidos o esfuerzos repetidos; no suelen ser reconocidas como profesionales en muchos países. ¿Por qué se da esto? Pues para que una enfermedad sea reconocida como profesional muchos países (quizas todos o la gran mayoría) requieren que sea producida por un único contaminante exclusivamente, sin el cual no habría enfermedad; este es el caso, por ejemplo, de la silicosis, enfermedad que se produce por la exposición repetida y sostenida a lo largo de la vida laboral. Sin este contaminante, no habría silicosis.

En el caso de los TME, son enfermedades que no suelen producirse como factor exclusivo por un agente presente en el ambiente laboral, sino por el contrario influyen diversos factores como ser: factores personales como: el sobrepeso, la estructura osea y muscular del trabajador, el nivel de sedentarismo/actividad, la nutrición que ha tenido en la infancia y otras; y por otro lado, factores laborales como: tamaño de la carga, su peso, el agarre que dispone, la distancia, las posiciones iniciales y finales, etc. Por ello, y es donde hay un mayor consenso, la tendencia es a que se las reconozca como enfermedades derivadas del trabajo, de manera que, al igual que los accdentes de trabajo y las enfermedades profesionales, se les dé cobertura y se las pueda prevenir.

Estos trastornos presentan características específicas asociadas a diferentes regiones del cuerpo y a diversos tipos de trabajo. Entre las regiones donde se presentan: tenemos por un lado la espalda, principalmente la zona lumbar que es la que recibe el mayor esfuerzo en la manipulación de cargas y en la exposición a Vibraciones de Cuerpo Entero (VCE); y por otro lado, también tenemos los TME de las extremidades superiores principalmente en dedos, manos, muñecas, brazos, codos, hombros y nuca que pueden deberse a fuerzas estáticas sostenidas o por el contrario, a movimientos repetidos en el tiempo.

Estos transtornos pueden dar lugar a dolores temporales o por el contrario, de hacer caso omiso a los sintomas que van presentando a lo largo de la vida laboral del trabajador, desarrollar enfermedades agudas o crónicas. Las enfermedades mas comunes asociadas a estos transtornos son: La tendinitis, tenosinovitis, dedo disparador y síndrome de túnel carpiano en sistema dedo/mano; síndrome de la salida torácica y codo de tenista en hombro/brazo; y, lumbalgias y cervicalgias en cuello y espalda entre otras.

Los TME suelen el resultado de un mal diseño de un proceso o, lo que es mas común, la inexistencia de un diseño del proceso, puesto que por lo general se aprovecha la flexibilidad y adaptabilidad del ser humano, asignandoles tareas para las cuales no se ha podido diseñar, comprar o adaptar los procesos. Por ejemplo, es común observar en algunos países, que al final de un proceso se encuentra un grupo de trabajadores que se encargan de tomar los productos que entrega una máquina y colocarlos en sus embalajes correspondientes, y luego colocarlos en pallets. Esto les impone trabajar a un ritmo que muchas veces supera o alcanza sus capacidades laborales.

¿Como se previenen los TME? Bueno, como se imaginarán y de acuerdo a lo que fuimos desarrollando, la respuesta no es sencilla; la prevención de este tipo de traumatismos requiere del trabajo y la experiencia de todos los que están involucrados en la actividad. El actual avance de las tecnologías y del conocimiento, indica que siempre es posible encontrar soluciones que alivien al trabajador y que a su vez, no solo no afecten, sino que mejoren las capacidades productivas. Lo primero siempre es trabajar sobre el diseño del proceso productivo antes de que sea implementado, no solo pensando en el producto sino también en la carga que se le asignará al trabajador. Cuando el proceso ya sté en funcionamiento, se iniciará un proceso de evaluación del riesgo donde participarán los trabajadores del puesto o sus representantes, los mandos medios, los especialistas en Ergonomía y Psicosociología, en Prevención, en Medicina del Trabajo y los Ingenieros del proceso. Lo principal, será buscar alternativas que permitan al trabajador bajar la carga de trabajo, aumentar las pausas, disminuir el tamaño y el peso de las cargas (cuando estan sean significativas), aumentar la rotación del personal, disminuir la monotonía de la tarea, etc.